Cada vez acumulamos más patrimonio digital: fotografías almacenadas en la nube, redes sociales, cuentas de correo, plataformas de streaming, criptomonedas e incluso negocios online. Sin embargo, cuando una persona fallece, sus herederos suelen encontrarse con un problema: no existe una regulación clara y unificada en España sobre la herencia digital, lo que genera dudas y conflictos.
En este artículo explicamos qué es la herencia digital, qué ocurre actualmente con estos bienes y cómo puedes protegerlos mediante testamento o planificación sucesoria.
¿Qué se entiende por “herencia digital”?
La herencia digital engloba todos los bienes y derechos de carácter digital que pertenecen a una persona. Podemos dividirlos en tres categorías:
1. Bienes digitales con valor económico
- Criptomonedas (Bitcoin, Ethereum, etc.)
- Cuentas de PayPal, Stripe o banca online
- Ingresos de plataformas digitales (YouTube, Etsy, Amazon, blogs monetizados)
- Suscripciones profesionales.
Estos bienes sí forman parte del caudal hereditario, pero muchas veces los herederos desconocen su existencia o no pueden acceder a ellos por falta de claves.
2. Bienes digitales con valor personal o sentimental
- Fotografías y vídeos en la nube
- Correo electrónico
- Chats y mensajería
- Archivos almacenados en dispositivos o plataformas digitales
Aunque no tienen valor económico, suelen ser los que más conflictos generan por su carga emocional.
3. Identidad y presencia digital
- Perfiles de redes sociales (Facebook, Instagram, X, TikTok)
- Blogs
- Cuentas de videojuegos u ocio digital
Cada plataforma tiene políticas distintas sobre qué ocurre cuando el titular fallece.
¿Qué pasa legalmente con mis activos digitales cuando muero?
En España, el Código Civil no regula de forma expresa la herencia digital. Esto supone que debemos acudir a:
- Las normas generales del derecho sucesorio.
- Las políticas de uso de cada plataforma (que en ocasiones prevalecen).
- El Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD).
Por ejemplo, Facebook permite convertir la cuenta en un perfil conmemorativo o designar un contacto de legado, mientras que Google ofrece el Administrador de cuentas inactivas. Sin embargo, los herederos pueden tener dificultades para obtener acceso sin una previsión previa.
El gran problema: las claves de acceso
Uno de los mayores retos para los herederos es que desconocen las contraseñas del fallecido.
Si no se dejan instrucciones, el proceso para recuperar el acceso a cuentas o criptomonedas puede resultar muy complejo, y en algunos casos imposible (sobre todo con criptoactivos sin custodio).
¿Se puede incluir la herencia digital en el testamento?
Sí, y es muy recomendable.
El testamento puede incluir instrucciones sobre:
- A qué persona se autoriza para gestionar o cerrar cuentas.
- Cómo se deben repartir activos digitales con valor económico.
- Dónde y cómo acceder a claves o archivos (sin incluirlas directamente en el testamento, por seguridad).
- Si se quiere mantener, eliminar o transformar la presencia digital.
Una buena práctica es designar un albacea digital, figura que empieza a utilizarse cada vez más en notarías.
Cómo proteger tu herencia digital: guía práctica
1. Haz un inventario de tus bienes digitales
Incluye, como mínimo, los siguientes elementos:
- Plataformas donde tienes cuenta.
- Servicios activos.
- Criptoactivos.
- Dispositivos digitales.
- Archivos almacenados en la nube.
2. Gestiona tus contraseñas
Utiliza un gestor de contraseñas y deja instrucciones sobre cómo acceder, pero nunca incluyas claves en el propio testamento por motivos de seguridad.
3. Configura herramientas de legado digital
Revisa y activa las opciones de legado que ofrecen las distintas plataformas:
- Facebook → contacto de legado.
- Google → Administrador de cuentas inactivas.
- Apple → Legacy Contact.
- Servicios de criptomonedas → claves de recuperación o direcciones públicas.
4. Incluye instrucciones en tu testamento
Un notario puede ayudarte a:
- Designar un responsable para la gestión de tus activos digitales.
- Prever el acceso a determinadas cuentas o archivos.
- Establecer el reparto de los activos digitales con valor económico.
- Garantizar que se cumplen tus voluntades en relación con tu presencia e identidad digital.
Conclusión
La herencia digital ya es una realidad jurídica que genera cada vez más problemas a las familias. Aunque la normativa es limitada, una buena planificación sucesoria permite evitar conflictos y garantizar que tanto los activos económicos digitales como los recuerdos online se gestionen según la voluntad del fallecido.
Si necesitas asesoramiento o quieres preparar tu testamento digital, estaré encantada de ayudarte.
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